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Mapa mundial de las Redes Sociales

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Como son l@s internautas españoles/as

Las redes sociales, un fenómeno que continúa en ascenso: un 60,3% de la población internauta se conecta a ellas diariamente

AIMC (Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación), gestora de los más importantes estudios de audiencia en España, entre otros el EGM, ha presentado los resultados de la 13ª Encuesta a Usuarios de Internet (Navegantes en la Red).

‘Navegantes en la Red’ despierta un gran interés entre numerosos públicos y en esta edición obtiene casi 40.000 respuestas válidas frente a las 10.000 de la primera edición realizada en 1.996, lo que lo convierte en el estudio sobre Internet más antiguo y con mayor muestra del mercado español.

Este estudio es uno de los más representativos a la hora de conocer los hábitos y opiniones sobre Internet en España y ha ido anticipando a lo largo de los últimos 15 años lo que acontecía después en la Red. Las principales razones de la importancia de ‘Navegantes en la Red’ son que, además de contar con la mayor muestra del mercado español, la encuesta está realizada por internautas activos que voluntariamente dan su opinión a través de más de 350 sitios webs, entre ellos los más visitados del país. De este modo son los más expertos, los usuarios activos de la Red, los que anticipan por dónde van a evolucionar los usos de Internet

AIMC pone especial interés en la actualización anual del estudio para ofrecer respuestas sobre los usos ciudadanos que se desarrollan en la Red. Este año, entre otras áreas de investigación, destacan:

  • ¿Qué opinan los usuarios de la privacidad en las redes sociales?
  • Percepción sobre las tarifas planas
  • El impacto de los móviles en la red: operaciones bancarias, redes sociales, etc.
  • Ordenadores tipo tablet / iPad: usos y costumbres del último objeto de deseo tecnológico.

En España internet sigue siendo caro

La primera posición del ranking de problemas de este año la ocupa, en estos tiempos de crisis, por primera vez, el coste de conexión a la Red con el 57,8%, 4,1 puntos más que hace tan sólo un año.

La velocidad de conexión pasa en esta edición a ocupar el segundo lugar del ranking, siendo destacada como problema por un 52,5% de los encuestados, que desciende ligeramente frente al 54,7% de 2009.

Los españoles no pueden vivir sin las redes sociales

Algo menos de dos tercios de los internautas españoles, 60,3%, confirman que las redes sociales no son una moda pasajera y que diariamente se conectan a ellas. Las redes sociales han experimentado en los últimos 2 años un espectacular aumento si comparamos los datos de este año con el 43,5% de hace un año y el 28,6% de 2008.

Facebook continúa manteniendo su hegemonía al ser utilizado por el 90% de los usuarios de redes sociales en los últimos 30 días. Tuenti mantiene la segunda posición, aunque ha descendido respecto a la pasada edición, del 30,1% al 26,2%; y Twitter escala a la tercera posición con un ascenso de casi 10 puntos porcentuales, del 12,7% al 21,9%.

Las relaciones de amistad se sitúan como el uso principal de este fenómeno incrementándose casi 3  puntos desde 2009 (del 82,3% al 84,9%), seguido de compartir hobbies (33,3%) y las relaciones laborales, que muestran un notable aumento y pasan del 24,4% al 31,1%.

El uso de los móviles para conectarse a Internet, en plena efervescencia

El teléfono móvil mantiene su imparable ascenso siendo ya la mitad de los internautas, concretamente un 49,7%, los que se conectan a Internet con este dispositivo. Las actividades más comunes que se realizan en Internet a través del teléfono móvil son la navegación y el uso del  correo electrónico (81,3% y 78,7% respectivamente).

Otras actividades realizadas por Internet a través del móvil son el acceso a redes sociales, mencionado por el 53,5%, lectura de noticias de actualidad (47,8%), mensajería instantánea (36,3%) y consultas o transacciones bancarias (25,5%). La visualización de videos tipo YouTube ha aumentado 10 puntos en tan sólo un año, pasando del 26,3% al 37,1%, colgar fotos en la Red (23,7%) y subir vídeos (5,1%).

Los dispositivos móviles como el teléfono móvil, la videoconsola portátil o los ordenadores tipo tablet son cada vez más utilizados como equipos para conectarse a la Red y su aceptación entre el público está creciendo considerablemente en los últimos años. Mientras que hace tres años el acceso diario a Internet con estos aparatos se situaba en el 7,7%, el pasado año se situaba en el 20,8% y este año se duplica alcanzando el 44.1%

Contenidos protegidos por copyright, un modelo rechazado por los internautas

Al preguntar a los internautas por los contenidos protegidos por copyright (música, películas, software…) el modelo elegido por un 54% es el acceso gratuito sin cortes publicitarios, aunque baja más de 7 puntos respecto al pasado año: el 33,2% justifica esta elección por existir ya un ‘canon por copia privada’, mientras que el 20,8% cree que además se debería eliminar ese canon.

Por otro lado, el ‘acceso gratuito intercalando publicidad’  y el ‘acceso de pago a precios razonables’ son las preferidas para un 24,8% y un 20,4% respectivamente. Por otro lado, el canon cada vez es más impopular ya que el 63% (+5.5 puntos respecto al pasado año) de los encuestados se muestra muy en desacuerdo.

Desciende por cuarto año consecutivo el uso de las Redes P2P

Tras varios años de subida, se confirma la tendencia decreciente iniciada en 2007 del uso de las redes P2P: 45,8% (2006), 41,3% (2007), 36,2% (2008), 26,6% (2009) y 21,4% (2010). Este cambio tan marcado se debe a la alta penetración que ha alcanzado el fenómeno de escuchar música o ver películas / series directamente de manera online (sin descargar): un 50,7% de los entrevistados afirma haber escuchado música en el último mes y un 34,6% reconoce haber visto alguna película/serie.

La Red como principal fuente de actualidad de los internautas

En los últimos tiempos internet ha irrumpido en la sociedad modificando muchos aspectos de nuestra vida cotidiana y, como no podía ser de otra manera, también ha alterado nuestra forma de relacionarnos con los medios de comunicación. Si analizamos la lectura de periódicos, los hábitos de los usuarios están cambiando. En los últimos dos años los entrevistados que leen únicamente la versión electrónica de los diarios ascienden del 22,9% al 32,1% y descienden más de 6 puntos los que tan sólo leen la prensa impresa pasando de 13,5% a 7,3%. No obstante, siguen siendo mayoría aquellos que leen ambas versiones (54,8%) y muy pocos (5,6%) los que no leen ninguna.

Destaca el aumento de la importancia de Internet para mantenerse informado de la actualidad, ya que el 69,5% de los encuestados (frente al 64,2% registrado en 2009 y el 53,1% de 2008) la destacan como su fuente principal.

Sigue creciendo la velocidad de Internet

En la velocidad de acceso desde casa de los internautas vemos como un 28% disponen de 6 megas, mientras que los 10 megas duplican su presencia respecto al pasado año, ocupando el segundo lugar con un 15,8%.

La reina de las transacciones económicas en la Red: la tarjeta de crédito

La forma más común de pago en la Red continúa siendo la tarjeta de crédito, usada por el 78,9% de los usuarios. Por otro lado, las plataformas de pago (Paypal, Click&Buy, Moneybookers…) siguen en alza y, con un crecimiento de veinte puntos en relación a hace tres años, se sitúan como segunda opción para el desembolso económico (42,4%), superando al contra reembolso (22,5%) y las transferencias (18,4%).

Por otro lado, debemos reseñar la importancia de la seguridad en Internet a la hora de hacer transacciones económicas. La confianza en la Red al realizar transacciones bancarias crece cada año. El 79,5% de los encuestados tiene una alta seguridad en relación a estas operaciones bancarias en la Red (+11,4 puntos que hace dos años). Un 76,1% confían en las tarjetas de crédito para realizar sus pagos por internet, 9,3% puntos más que en 2008.

Se diversifica el mundo de los navegadores

Otro descenso notable, aunque continúa manteniendo la primera posición como navegador líder por poca diferencia, es el de Internet Explorer, que cae más de 13 puntos respecto al pasado año (del 51,4% al 37,7%). El navegador ha sufrido un descenso de más de 23 puntos porcentuales en los dos últimos años. Mozilla Firefox ocupa la segunda posición a muy poca distancia y ya es usado por un 36,6%. Google Chrome gana adeptos y se consolida en tercer lugar, situándose por encima del doble de la cuota de mercado de hace un año (7%), con el 18,4%.

Si nos fijamos en el sistema operativo que usan los usuarios, un 45,8% de los encuestados utilizan Windows XP, seguido de Windows 7 que es utilizado por un 24,2% de los entrevistados y en tercer lugar encontramos a Windows Vista con el 16,1% de la cuota.

Por último, entre los usuarios de mensajería instantánea, MSN/Windows Live Messenger desciende más de 10 puntos (del 67,9% al 57,5%). Continúa manteniendo su liderazgo, pues el siguiente soporte de mensajería instantánea, Google Talk, a pesar de duplicar su cuota con respecto al año pasado, es usado todavía por un reducido 15,6%.

http://www.puromarketing.com/47/9130/radiografia-perfil-internautas-espa-oles.html

 


La gran desconexión de Manuel Castells

La gran desconexión

Los gobiernos de los países donde hay revueltas ya han perdido la batalla de las mentes. Y esta se decidió en las redes de internet

Un nuevo espectro recorre los salones del poder en el mundo: la libre comunicación en las redes de internet. Ministros y ministras sin decencia legislan, contratan policías informáticos y censores, amenazan, sancionan, encarcelan y en algunos casos, como a Jalid Said en Alejandría, matan por colgar un vídeo en YouTube. Saben que se juegan su negocio, porque el poder siempre se ha basado en el control de la comunicación. Pero su esfuerzo es vano. Aunque castiguen al mensajero no interceptan el mensaje. En democracia, porque aún hay protección judicial de la libertad de expresión.

 

Los tribunales frenaron en sus intentos censores a Bill Clinton, a Blair, a Sarkozy, a González Sinde, entre otros. En países autoritarios, como China, los censores dependen de robots programados mediante palabras clave, por lo que basta con no utilizarlas. Facebook o Twitter están bloqueados en China, pero hay otras redes sociales chinas y sobre todo blogs y chats cuya infinidad hace difícil su control. Así que los gobiernos están empezando a diseñar sistemas para desconectar internet y las redes móviles en momentos de crisis. Eso hizo Ahmadineyad en el 2009 y Mubarak entre el 27 de enero y el 1 de febrero.

 

No hay un botón de mando que permita desconectar todas las redes con pulsarlo (aunque el Congreso estadounidense lo tiene en estudio). Lo que hizo Mubarak fue ordenar verbalmente a los principales proveedores de servicio de internet (IPS) que desconectaran a Egipto de la red global reprogramando los códigos de acceso. La desconexión afectó a 3.500 rutas BGP de los IPS egipcios. Se mantuvo todavía el proveedor del grupo Noor, que conecta la bolsa egipcia, pero también interrumpió el servicio dos días después. El apagón no fue total porque existen pequeños proveedores independientes, pero afectó al 93% del tráfico. Simultáneamente, se desconectaron las redes móviles y la recepción del satélite de Al Yazira.

 

Y ahí surgió la solidaridad de la comunidad internauta global, personas y empresas, así como la creatividad de los jóvenes egipcios. Los manifestantes se conectaron por varios procedimientos. La red hacker Tor, un proxy que redirecciona con anonimidad tráfico en internet por una red de ordenadores voluntarios, recibió mensajes por teléfono que eran remitidos a conexiones de internet aún abiertas en Egipto o en la red de fibra óptica Europa-Asia que se mantuvo operativa aunque desde Egipto no se pudiera conectar. Mediante otra red global, Hot- Spot Shield, los internautas egipcios pudieron conectar con seguridad otros proxys, o sea, direcciones de internet alternativas con conexión disponible. Teléfonos inteligentes (como iPhone) se usaron como módems para conectar a internet mediante llamadas internacionales por líneas de teléfono fijas que no se interrumpieron (el país no podía quedarse sin teléfono). Algunas empresas, como la francesa NDF, ofrecieron su conexión mediante llamadas a un número de París. Máquinas de fax, usadas desde universidades, establecieron conexión con estas redes, enviaron y recibieron mensajes que eran reenviados por fax dentro del país.

 

Otra organización internacional hacker, Telecomix, extendió a Egipto las tácticas que habían empleado en Irán, China, Túnez y otros países, informando a los egipcios en foros de chat o wikis sobre las posibilidades de comunicación a su alcance. Telecomix creó un programa de búsqueda automática en Google de todos los números posibles de máquinas fax en Egipto y enviaron mensajes generados en Egipto y telefoneados por línea fija a todos los números de fax. Se supone que Mubarak debió de recibir alguno, pero también los recibieron miles de personas que los difundieron en su entorno.

 

Google y Twitter organizaron un sistema speak-to-tweet mediante el cual una llamada telefónica internacional era registrada por un contestador automático y el mensaje era entonces automáticamente reenviado como twit a Egipto, identificado por un hashtag. Como Twitter estaba bloqueado, la empresa creó una nueva cuenta @twitterglobalpr específica para explicar el uso del speak-totweet en Egipto. Aunque sólo hay unos 14.000 usuarios de Twitter, los twits eran reenviados dentro del país por distintos medios, fax, panfletos distribuidos en la calle o radios de aficionados.

 

Lo importante fue la combinación de múltiples medios de comunicación, incluyendo grafitis y las redes personales que se formaron en el espacio urbano ocupado. Algunos activistas publicaron un manual de cómo comunicarse por cualquier medio y lo distribuyeron a mano entre los manifestantes. Los medios de comunicación, como Al Yazira, cubrieron la información en directo, y aunque el acceso a su satélite estuvo cortado en los cinco días de apagón, imágenes e informaciones se transmitieron desde Egipto por teléfono vía satélite, se colgaron en YouTube y se recibieron en el país por los múltiples canales reseñados.

 

El 1 de febrero, Mubarak restableció la conexión por internet para indicar una vuelta a la normalidad, a sugerencia de EE.UU. La medida había sido tan costosa como inútil. Un estudio de la OCDE cifra el costo económico directo del apagón de internet en 90 millones de dólares. A ello se añade el costo para el sector turístico y la interrupción del trabajo de las empresas de servicios de telecomunicación que operan como subcontratistas para empresas globales con ingresos estimados en tres millones de dólares diarios.

 

Pero el motivo fundamental del restablecimiento del servicio de internet fue la inutilidad de la medida. Cuando Mubarak se dio cuenta del peligro las redes sociales internautas ya habían pasado del ciberespacio al espacio urbano. Una vez conectadas en su vivencia, la comunicación por internet siguió siendo importante en lo global, pero ya no era decisiva en lo local. La gente ya había perdido el miedo. Ahí fue cuando Mubarak decidió usar lo de siempre: violencia e intimidación. Como sucedió luego en Irán, Bahréin, Siria, Yemen, Argelia, Jordania, Marruecos, Kuwait, Libia. Pero los gobiernos ya han perdido la batalla de las mentes. Y esta se decidió en las redes de internet. De eso están tomando buena nota en todo el mundo, incluidos los países democráticos, en ambos lados de la barricada.

http://www.lavanguardia.es/opinion/articulos/20110226/54120006572/la-gran-desconexion.html


El cambio de la sociedad en datos, un ejemplo la publicidad en los medios

La crisis reduce el 40% la publicidad de la prensa

La crisis parece haber acabado. Al menos para todos los medios excepto la prensa. Los datos de inversión publicitaria de Infoadex presentados hoy confirman los adelantados la semana pasada con un crecimiento del 3,8% en los medios con 5.849,5 millones.
Pero el cambio de era está claro: las pantallas crecenmientras diarios y revistas continúan perdiendo publicidad.
Todos los medios crecieron en 2010 excepto esos dos. Hasta los dominicales lograron un aumento del 4,8% respecto a 2009.
La factura de la crisis es alta. Los medios han perdido el 26,7% del mercado, 2.135,6 millones, desde 2007.
El 40% de la publicidad se ha esfumado de los diarios, 770 millones euros, entre 2007 (sombreado en la table) y el año pasado. Las revistas han perdido un 45% de sus ingresos publicitarios entre esos dos años y hasta la todopoderorsa televisión sufre una caída del 26,7% a pesar del crecimiento de la oferta de canales con la TDT.
Internet es el gran ganador, con un crecimiento del 63% desde el inicio de la crisis, pero sus ingresos de 789,5 millones en 2010 no compensan las pérdidas de los medios.
Los diarios reducen su cuota hasta el 19,2% de la tarta con 1.124,4 millones de euros, una caída del 4,2%. Y los ingresos de las ediciones digitales todavía son bajos, inferiores al diez por ciento de la publicidad en casi todas las cabeceras.
Los diarios regionales y locales son los más perjudicados, tanto por la caída de la publicidad como por una menor capacidad de rentabilizar sus webs y ediciones digitales en un mercado todavía poco desarrollado y amenazado por gigantes como Google o Facebook.
Por eso cada vez es más importante para los diarios desarrollar productos para plataformas digitales, web y móviles donde cada uno debe ser complementario de los demás tanto en contenidos como en negocio para rentabilizar la marca y el periodismo.
Sin pantallas no hay negocio futuro para la mayoría de los medios de papel. Y la aceleración del cambio es cada vez mayor.
Internet ha crecido un 20,7% en 2010. Unos ingresos publicitarios de 789,5 millones de los que 417,2 son para enlaces patrocinados, en su mayoría de Google, y los formatos gráficos crecen un 25,1% con más tirón que otros años sobre todo por el vídeo y los móviles hasta 372,4 millones de euros.

La televisión concentra el 42,3% de la publicidad, 2.471,9 millones, y las cadenas nacionales en abierto se hacen con más del 86% de esa tarta (2.128,8 millones) tras la desaparición de la publicidad de TVE.
Las autonómicas públicas son las otras grandes beneficiadas, con crecimientos de entre el 15 y el 25% en la mayoría de ellas. El total de autonómicas, incluidas las nuevas privadas, crece un 14,7% hasta 272,6 millones.
La Sexta es la más beneficiada, con un aumento del 39,5% en su publicidad hasta 276,5 millones, pero Telecinco acapara 792,9 millones con un crecimiento del 30,8%.
Con los ingresos de Cuatro tras su absorciónTelecinco concentra el 51% de los ingresos publicitarios de la televisión. Una concentración con efectos sobre todo el mercado.
En cuanto a las nuevas cadenas, Disney es la ganadora, con 28,5 millones de facturación frente seis millones en 2009.
Veo 7 empieza a responder a las esperanzas de Unidad Editorial y a pesar de su baja audiencia ya alcanza los 23,6 millones de facturación.
Intereconomía, líder de audiencia entre las cadenas políticas de nueva generación, facturó 15 millones de euros.

Anatomía de una revolución de Manuel Castells

Anatomía de una revolución

No fue una revolución por internet, pero sin internet esta revolución no se hubiera producido

La Vanguardia. 19 de febrero de 2011

Si quieres liberar a la sociedad dale internet”, dijo Wael Ganim, el más popular de los que iniciaron las protestas egipcias en Facebook. El Baradei identifica a jóvenes en las redes sociales como actores principales de la revolución. La realidad es más complicada. Y entender esa complejidad es esencial para caracterizar la primera gran revolución del siglo XXI, portadora de gérmenes de cambio al tiempo que muestra las raíces perennes de las revueltas: explotación, humillación y violencia. Tal vez todo empezó el 6 de abril del 2008 en El Mahalla el Kubra, ciudad obrera en el norte del país donde decenas de miles de trabajadores del textil fueron a la huelga, se manifestaron y ocuparon la ciudad hasta que fueron disueltos a tiros. Ahí surgió el movimiento juvenil del 6 de Abril, activo convocante por internet de las movilizaciones recientes.

Estimulado por la revolución tunecina, uno de esos activistas, Asmar Mafhuz, colgó un vídeo en YouTube el 24 de enero y sus compañeros distribuyeron miles de octavillas en barrios pobres de El Cairo llamando a manifestarse. Simultáneamente, Ganim, un joven ejecutivo de Google, creó un grupo en Facebook llamado Todos somos Jalid Said, el joven de Alejandría al que en junio del 2010 la policía asesinó a golpes en un cibercafé por colgar un vídeo mostrando a policías intercambiando drogas. Pronto tuvo 70.000 amigos . En Facebook y en Twitter se encontraron veteranos de la lucha contra la represión y miles de jóvenes indignados por la injusticia e inspirados por Túnez. Los jóvenes se comunicaron por sus medios habituales, internet y móviles. Pero pensando conquistar la calle con lemas copiados de Túnez: “Fuera el régimen”, seguido de “Túnez es la solución”, versión opuesta al tradicional “el islam es la solución”. Un movimiento espontáneo, poco islamista, sin líderes y mayoritariamente joven. En un contexto de luchas sociales y oposición política hasta entonces contenidas por la represión.

No fue una revolución por internet. Pero sin internet esta revolución concreta no se hubiera producido. Por internet llegaron las imágenes e informaciones de Túnez. Y las redes sociales fueron la plataforma de movilización, de coordinación, de solidaridad y de popularización del objetivo de acabar con Mubarak. Se pasó inmediatamente del ciberespacio al espacio urbano. Una vez en la plaza Tahrir, y en muchos otros espacios que se ocuparon en Alejandría, Suez y otras ciudades, se generó una dinámica de autoorganización, sin estructura previa, que se fue formando en la solidaridad ante el peligro y en la supervivencia diaria.

Se construyeron duchas y retretes, se organizó el aprovisionamiento, se prepararon defensas y se crearon canales de comunicación entre la multitud y con el mundo. Esa horizontalidad de los concentrados, que rememora las barricadas de las revoluciones del pasado, permitió soslayar diferencias ideológicas, religiosas, de sexo, de edad y de clase, fundidas en un solo grito por la libertad y en la determinación de morir por ella si era necesario. Fue esencial la participación de mujeres con sus niños, anclando la lucha en una resistencia no violenta que no consiguieron doblegar las cargas policiales y gangsteriles. Es más, la ocupación de un espacio público simbólico permitió a los medios de comunicación internacionales una cobertura informativa espectacular y continua, poniendo al mundo por testigo y mostrando a los revolucionarios su propia fuerza a través de canales por satélite en árabe, Al Yazira en particular. Los medios de comunicación y las redes por internet se conectaron entre ellos, tanto en la información que recibían de los manifestantes como en la difusión de informaciones e imágenes de los medios por Twitter y móviles.

Y cuando el régimen intentó interrumpir la comunicación libre que alimentaba el movimiento, se dio una verdadera batalla por la comunicación que está llena de lecciones para el futuro de la relación entre comunicación y poder. Porque Mubarak no se detuvo ante nada. Por primera vez en la historia, intentó la gran desconexión, el cierre total de internet y las redes móviles y la recepción de satélite. Por otro lado, utilizó la violencia para intimidar y someter a los periodistas. Y falló. La gran desconexión no funcionó: no fue tecnológicamente posible porque se usaron canales alternativos como la red Tor; porque las líneas de teléfono fijo conectaron por módem con el extranjero y de allí con Egipto, con ayuda de Google, Twitter y otros, mediante Twitter, fax y radio de onda corta; porque las pérdidas económicas de la incomunicación eran insostenibles, y porque el país dejó de funcionar.

Por su parte, los periodistas reaccionaron con extraordinario coraje y mantuvieron la información, incluso elevando el tono de su crítica al régimen. Significativo fue en EE.UU. que un Anderson Cooper, cabeza visible de CNN, salió tan indignado de lo que vio y de los golpes que recibió que transformó CNN en plataforma de denuncia de Mubarak y de crítica a la timidez de Obama, algo que fue determinante en el cambio de actitud de la Administración estadounidense. Este cambio desempeñó un papel clave en la intervención del ejército para destituir a Mubarak y abrir una transición democrática.

El ejército fue factor determinante, pero sólo porque la revuelta popular, pacífica y legítima, sin tonos islamistas ni liderazgo político, creó una situación en la que sólo una represión masiva y sangrienta podía contener el cambio. Una represión de ese nivel chocaba directamente con la petición expresa de Obama de que no se usara la violencia. Gates se lo repitió varias veces al general Hafez Enan, jefe del Estado Mayor y su hombre en Egipto, consciente de los 1.200 millones de dólares anuales que reciben.Y por otro lado, los mandos más jóvenes no hubieran seguido a la corrupta cúpula militar, que desde el control de la situación aún piensa en manipular la transición en su interés. Pero lo decisivo fue que los ciudadanos, empezando por algunos valientes, vencieron el miedo. Y esa conquista se produjo en las múltiples redes de comunicación, en internet y en la calle, en las que construyeron y sintieron su comunidad.

 


Lo que no se conoce sobre Egipto #egipto #egypt

La caída del dictador Mubarak como resultado de la movilización popular es un motivo de alegría para toda persona con sensibilidad democrática. Pero esta misma sensibilidad democrática debiera concienciarnos de que la versión de lo ocurrido que ha aparecido en los medios de información de mayor difusión internacional (desde Al Yazira a The New York Times y CNN) es incompleta o sesgada, pues responde a los intereses que los financian. Así, la imagen general promovida por aquellos medios es que tal evento se debe a la movilización de los jóvenes, predominantemente estudiantes y profesionales de las clases medias, que han utilizado muy exitosamente las nuevas técnicas de comunicación (Facebook y Twitter, entre otros) para organizarse y liderar tal proceso, iniciado, por cierto, por la indignación popular en contra de la muerte en prisión, consecuencia de las torturas sufridas, de uno de estos jóvenes.

Esta explicación es enormemente incompleta. En realidad, la supuesta revolución no se inició hace tres semanas y no fue iniciada por estudiantes y jóvenes profesionales. El pasado reciente de Egipto se caracteriza por luchas obreras brutalmente reprimidas que se han incrementado estos últimos años. Según el Egypt’s Center of Economic and Labor Studies, sólo en 2009 existieron 478 huelgas claramente políticas, no autorizadas, que causaron el despido de 126.000 trabajadores, 58 de los cuales se suicidaron. Como también ocurrió en España durante la dictadura, la resistencia obrera democrática se infiltró en los sindicatos oficiales (cuyos dirigentes eran nombrados por el partido gobernante, que sorprendentemente había sido aceptado en el seno de la Internacional Socialista), jugando un papel clave en aquellas movilizaciones. Miles y miles de trabajadores dejaron de trabajar, incluidos los de la poderosa industria del armamento, propiedad del Ejército. Se añadieron también los trabajadores del Canal de Suez (6.000 trabajadores) y, por fin, los empleados de la Administración pública, incluyendo médicos y enfermeras (que desfilaron con sus uniformes blancos) y los abogados del Estado (que desfilaron con sus togas negras). Uno de los sectores que tuvo mayor impacto en la movilización fue el de los trabajadores de comunicaciones y correos, y del transporte público.

Los centros industriales de Asyut y Sohag, centros de la industria farmacéutica, energía y gas, también dejaron de trabajar. Las empresas en Sharm El-Sheikh, El-Mahalla Al Kubra, Dumyat y Damanhour, centros de la industria textil, muebles y madera y alimentación también pararon su producción. El punto álgido de la movilización obrera fue cuando la dirección clandestina del movimiento obrero convocó una huelga general.
Los medios de información internacionales se centraron en lo que ocurría en la plaza Tahrir de El Cairo, ignorando que tal concentración era la cúspide de un témpano esparcido por todo el país y centrado en los lugares de trabajo –claves para la continuación de la actividad económica– y en las calles de las mayores ciudades de Egipto.
El Ejército, que era, y es, el Ejército de Mubarak, no las tenía todas consigo. En realidad, además de la paralización de la economía, tenían temor a una rebelión interna, pues la mayoría de soldados procedían de familias muy pobres de barrios obreros cuyos vecinos estaban en la calle. Mandos intermedios del Ejército simpatizaban también con la movilización popular, y la cúpula del Ejército (próxima a Mubarak) sintió la necesidad de separarse de él para salvarse a ellos mismos. Es más, la Administración Obama, que al principio había estado en contra de la dimisión de Mubarak, cambió y presionó para que este se fuera. El Gobierno federal ha subvencionado con una cantidad de 1.300 millones de dólares al año al Ejército de aquel país y este no podía desoír lo que el secretario de Defensa de EEUU, Robert Gates, estaba exigiendo. De ahí que el director de la CIA anunciase que Mubarak dimitiría y, aunque se retrasó unas horas, Mubarak dimitió.

Ni que decir tiene que los jóvenes profesionales que hicieron uso de las nuevas técnicas de comunicación (sólo un 22% de la población tiene acceso a internet) jugaron un papel importante, pero es un error presentar aquellas movilizaciones como consecuencia de un determinismo tecnológico que considera la utilización de tecnología como el factor determinante. En realidad, la desaparición de dictaduras en un periodo de tiempo relativamente corto, como resultado de las movilizaciones populares, ha ocurrido constantemente. Irán (con la caída del sha), el Muro de Berlín, la caída de las dictaduras del Este de Europa, entre otros casos, han caído, una detrás de otra, por movilizaciones populares sin que existiera internet. Y lo mismo ocurrió en Túnez, donde, por cierto, la resistencia de la clase trabajadora también jugó un papel fundamental en la caída del dictador, cuyo partido fue también sorprendentemente admitido en la Internacional Socialista.

El futuro, sin embargo, comienza ahora. Es improbable que el Ejército permita una transición democrática. Permitirá establecer un sistema multipartidista, muy limitado y supervisado por el Ejército, para el cual el enemigo número uno no es el fundamentalismo islámico (aunque así lo presenta, a fin de conseguir el apoyo del Gobierno federal de EEUU y de la Unión Europea), sino la clase trabajadora y las izquierdas, que son las únicas que eliminarían sus privilegios. No olvidemos que las clases dominantes de Irán, Irak y Afganistán apoyaron el radicalismo musulmán (con el apoyo del Gobierno federal de EEUU y de Arabia Saudí) como una manera de parar a las izquierdas. Una de las primeras medidas que ha tomado la Junta Militar ha sido prohibir las huelgas y las reuniones de los sindicalistas. Sin embargo, esta movilización obrera apenas apareció en los mayores medios de información.

Vicenç Navarro es Catedrático de Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University

Ilustración de Mikel Jaso

 


15 Características de las campañas electorales en #internet de joan navarro. #elecciones #políticos #activismo

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