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Jóvenes sobradamente indignados

Jóvenes sobradamente indignados

Un ´best-seller´ francés escrito por el nonagenario Stéphane Hessel anima a los jóvenes de hoy a indignarse “porque el mundo va mal” – Diez chavales isleños explican qué les preocupa y qué cambiarían para afrontar un futuro con garantías

http://www.diariodemallorca.es/sociedad-cultura/2011/01/30/jovenes-sobradamente-indignados/640919.html

VANESSA SÁNCHEZ. PALMA Saben quién es Belén Esteban, lo que costó el fichaje de Cristiano Ronaldo y que el iPhone 4 es lo último en telefonía móvil. Pero también pueden hablar de Wikileaks y Julian Assange, de lo cerca que está de extinguirse la ballena azul y de la ley antitabaco. Porque son jóvenes, sí, pero no tontos. Porque vale, pasan muchas horas frente al ordenador y menos de las que deberían atendiendo en clase, pero les preocupa su futuro. Un mañana que ansían pintar a todo color pero que se presume en blanco y negro si se tiene en cuenta “la pérdida de valores” y la “sociedad consumista” en la que están creciendo. Están enfadados pero dispuestos a dar guerra. Y no se van a dejar ganar.

 
Precisamente a ellos, a esa generación de adolescentes, se dirige Stépahne Hessel en su libro Indignez vous!, todo un fenómeno literario en Francia del que ya ha vendido más de 850.000 copias, y en la que el antiguo miembro de la Resistencia exhorta a los jóvenes a indignarse “porque el mundo va mal, gobernado por unos poderes financieros que lo acaparan todo”. Su pequeño panfleto político, que llegará a España el próximo 22 de marzo de la mano de Ediciones Destino, llama a la rebelión contra la injusticia y a una insurrección pacífica contra el consumo masivo, el desprecio por los más débiles y la competencia de todos contra todos.
¿Pero qué les indigna a los jóvenes de hoy? DIARIO de MALLORCA lanza la pregunta y diez chavales de edades comprendidas entre los 12 y los 17 años que estudian en el Instituto Son Pacs de Palma dan sus respuestas. Ojo. Deberían ficharlos Zapatero, Rubalcaba o Rajoy. Ellos sí saben explicar sus ideas.. Y dar soluciones.
Alba Pizà, de 16 años, abre fuego. “Me preocupa que la gente compre y compre de manera compulsiva. ¡No creo que tener de todo sea necesario para vivir!”. “Pues a mí lo que me indigna es que se utilicen a los niños de países pobres para fabricar esos móviles que luego venden aquí. Los tratan como esclavos!”, añade Mariano Morell, de 13 y estudiante de 2º de la ESO. A Pau Pons, de la misma edad, le molesta la falta de compromiso con el medio ambiente. “La gente contamina muchísimo y no se da cuenta de que hay muchas especies de animales en peligro de extinción”. Aplaude y apoya la queja Miquel Gomis, también de 13 años. “Creo que los mayores no son conscientes de que el cambio climático es real”. Indignación que comparte Isabel Carro. A sus 16 años y en 1º de Bachillerato, esta joven apuesta por “hacer algo ya por el medio ambiente”.

 
El benjamín del grupo es el primero en denunciar la pérdida de uno de los valores calificados por el propio Hessel como “el más importante de la humanidad”. Habla de respeto, de la falta de él en su entorno. “Me molesta que los chicos más mayores se metan con los más pequeños porque sí y que haya gente que lo vea y no haga nada por ayudarlos”. Así se expresa Bernat Martí, de 12 años. “Es que hay mucha hipocresía. Todos vamos de muy tolerantes y de que somos capaces de cambiar las cosas pero luego no hacemos nada”, apunta Mª Francisca Marimon, de 16. “Eso es por el ambiente de desconfianza en el que vivimos. Me molesta que ya no se crea en la justicia y en nuestros políticos y que eso haga que todos seamos un poco pasotas”, añade Carles Gómez, de 15 años. “Lo que me indigna verdaderamente es el tráfico de intereses económicos en el que vivimos y cómo cuando alguien sale a denunciarlo y pone las cosas claras sobre la mesa [se refiere a Julian Assange y sus papeles de Wikileaks] se le critique y se le persiga”. Lo dice así de claro a sus 15 años y sin pelos en la lengua Roberto Rafael Maura. Hipocresía, es, para Marina Tornero, la veterana del encuentro, “el fútbol y su negocio. No se entiende que Cristiano Ronaldo gane lo que gana y otros se mueran de hambre. Eso es realmente indignante”.
Lanzadas las primeras balas y hecha una primera reflexión crítica sobre la sociedad actual, nueva cuestión a debatir. La imagen que los mayores tienen de los jóvenes y cómo las series de televisión desvirtuan la realidad adolescente. “No somos como se piensa. Habrá, como en todas las generaciones, gente mejor o peor. Pero más allá del botellón y de las ganas de fiesta también tenemos inquietudes y nos preocupa lo que pasa alrededor”, asegura Maria Francisca. “Que los mayores continuamente no estén comparando con ellos me molesta porque no vivimos los mismos tiempos”, añade Roberto. “Es que ahora parece que todo lo tenemos más fácil porque nos lo dan todo hecho. Y quizás eso no esté bien. Deben dejarnos equivocarnos para aprender”, apunta Alba. “Nos piden respeto pero ellos nos tratan como canijos. Se trata de que nos tratemos todos bien y nos escuchemos, ¿no?”, se pregunta Mariano.
Respeto y tolerancia. Toca hablar de solidaridad e inmigración, dos temas sobre los que tienen mucho que decir. “No veo mal que haya inmigrantes pues muchos hacen el trabajo que los españoles no quieren”, expone Mª Francisca. “Es que aún hay mucho racismo, somos muy desconfiados y no todos los rumanos, por decir una nacionalidad, son ladrones o violentos”, dice Pau. “Creo que realmente deberíamos ayudarnos más los unos a los otros. Ponernos en la piel de los demás y entender las situaciones de cada uno”, concluye Isabel.


¿Y los políticos? ¿Les inspiran confianza? “Es imposible estar de acuerdo con todo lo que hacen pero quiero pensar que realmente toman las decisiones que ellos creen correctas”, afirma Roberto. “Abogo por darles un voto de confianza”, apunta Carles. “El año que viene me tocará votar por primera vez y, aunque aún no sé á qué partido político, creo que ejerceré mi derecho porque, si no lo hago, no podré criticar”, subraya Marina. Alba interrumpe la conversación para lanzar una queja. “¿Por qué no se invierte más dinero en las cosas realmente importantes?” La joven sabe de lo que habla. Quiere que el Gobierno centre sus esfuerzos en investigación sanitaria. “La gente se muere de cáncer, por ejemplo. Y hay investigadores que descubren vacunas efectivas pero, como no hay euros para financiar ese proyecto, mueren en los laboratorios. Eso me saca de mis casillas”, explica. “Para mí eso es falta de compromiso con su pueblo”, añade Miquel.

Último round, toca hacer ´pancartismo´. “Protestaría por varias cosas, entre ellas, por la actual política lingüística”, explica Maria Francisca. “Diría que no a las guerras, expone Miquel arropado por un Bernat que se define como “pacifista”. “Mi pancarta iría dirigida a los políticos y a su hipocresía”, añade Roberto. “Sí, es verdad, la sensación es que los políticos no están”, apunta Mariano. “El Plan Bolonia me trae de cabeza. Me manifestaría en su contra”, confiesa Isabel.
Hessel, en su época, tuvo que luchar por su vida; los jóvenes de hoy se juegan su libertad.

 

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El cambio de la sociedad en datos, un ejemplo la publicidad en los medios

La crisis reduce el 40% la publicidad de la prensa

La crisis parece haber acabado. Al menos para todos los medios excepto la prensa. Los datos de inversión publicitaria de Infoadex presentados hoy confirman los adelantados la semana pasada con un crecimiento del 3,8% en los medios con 5.849,5 millones.
Pero el cambio de era está claro: las pantallas crecenmientras diarios y revistas continúan perdiendo publicidad.
Todos los medios crecieron en 2010 excepto esos dos. Hasta los dominicales lograron un aumento del 4,8% respecto a 2009.
La factura de la crisis es alta. Los medios han perdido el 26,7% del mercado, 2.135,6 millones, desde 2007.
El 40% de la publicidad se ha esfumado de los diarios, 770 millones euros, entre 2007 (sombreado en la table) y el año pasado. Las revistas han perdido un 45% de sus ingresos publicitarios entre esos dos años y hasta la todopoderorsa televisión sufre una caída del 26,7% a pesar del crecimiento de la oferta de canales con la TDT.
Internet es el gran ganador, con un crecimiento del 63% desde el inicio de la crisis, pero sus ingresos de 789,5 millones en 2010 no compensan las pérdidas de los medios.
Los diarios reducen su cuota hasta el 19,2% de la tarta con 1.124,4 millones de euros, una caída del 4,2%. Y los ingresos de las ediciones digitales todavía son bajos, inferiores al diez por ciento de la publicidad en casi todas las cabeceras.
Los diarios regionales y locales son los más perjudicados, tanto por la caída de la publicidad como por una menor capacidad de rentabilizar sus webs y ediciones digitales en un mercado todavía poco desarrollado y amenazado por gigantes como Google o Facebook.
Por eso cada vez es más importante para los diarios desarrollar productos para plataformas digitales, web y móviles donde cada uno debe ser complementario de los demás tanto en contenidos como en negocio para rentabilizar la marca y el periodismo.
Sin pantallas no hay negocio futuro para la mayoría de los medios de papel. Y la aceleración del cambio es cada vez mayor.
Internet ha crecido un 20,7% en 2010. Unos ingresos publicitarios de 789,5 millones de los que 417,2 son para enlaces patrocinados, en su mayoría de Google, y los formatos gráficos crecen un 25,1% con más tirón que otros años sobre todo por el vídeo y los móviles hasta 372,4 millones de euros.

La televisión concentra el 42,3% de la publicidad, 2.471,9 millones, y las cadenas nacionales en abierto se hacen con más del 86% de esa tarta (2.128,8 millones) tras la desaparición de la publicidad de TVE.
Las autonómicas públicas son las otras grandes beneficiadas, con crecimientos de entre el 15 y el 25% en la mayoría de ellas. El total de autonómicas, incluidas las nuevas privadas, crece un 14,7% hasta 272,6 millones.
La Sexta es la más beneficiada, con un aumento del 39,5% en su publicidad hasta 276,5 millones, pero Telecinco acapara 792,9 millones con un crecimiento del 30,8%.
Con los ingresos de Cuatro tras su absorciónTelecinco concentra el 51% de los ingresos publicitarios de la televisión. Una concentración con efectos sobre todo el mercado.
En cuanto a las nuevas cadenas, Disney es la ganadora, con 28,5 millones de facturación frente seis millones en 2009.
Veo 7 empieza a responder a las esperanzas de Unidad Editorial y a pesar de su baja audiencia ya alcanza los 23,6 millones de facturación.
Intereconomía, líder de audiencia entre las cadenas políticas de nueva generación, facturó 15 millones de euros.

Ayer me robaron la Bici…reflexiones

Ayer me robaron la bici, o por lo menos tuve que vivir con esa sensación, el rato que la deje aparcada en un parking de bici. Le puse mis dos candados y me fui a hacer lo que tenía que hacer, pero durante el tiempo que estuve, tuve que tener la sensación de que me la habían robado, por si sucedía ese hecho estar preparado, es más, las dos fotos que le hice fue por ese motivo.

No, no me la robaron, volví y estaba en su sitio como la deje, pero, porque tuve que vivir esa incerteza, si se supone que la bici es el trasporte del futuro, por la crisis de los combustible, porque no toman medidas, aunque ya se estan moviendo a nivel de construcción de carril bici, pero falta la medida más importante.

La medida más importante, es que los ciudadan@s nos sintamos seguros cuando circulamos en ellas por nuestras ciudades y que las podamos aparcar, por lo menos en los sitios públicos y con las mínimas medidas de seguridad, hasta que nos parezcamos a Europa y no pasemos este miedo cada vez que aparcamos nuestra bicicletas.

Y recordar las bicis son buenas para el medio ambiente y para nuestra salud, y en muchas ocasiones son más veloces que los vehículos a motor, y en nuestra zona mediterránea es increíble que no se incentive más su uso por el tiempo que tenemos.


Más formulas para conseguir trabajo, una posibilidad más…

Hello There – Crea tu currículum en formato de vídeo

Por Juan Diego Polo el 25/02/2011

Si no os convence ninguna de las muchas opciones que ya os hemos presentado para crear un CV en la web, echad un vistazo en sayhellothere.com

Se trata de una aplicación en la que podréis crear una página con un vídeo en 60 segundos, en el que deberéis presentaros explicando vuestras cualidades profesionales, teniendo en cuenta que el objetivo es precisamente ese, crear un videocurrículum.

Además del vídeo existe la opción de añadir algunos datos, de contacto, principalmente, para permitir la comunicación con el interesado.

El sitio se encuentra únicamente en inglés, permitiendo grabar el vídeo con la webcam o subir un archivo existente en nuestro ordenador.

Una buena opción para darle un toque más personal a nuestras fríos currículos tradicionales, auque también podemos usarlo para mandar algún mensaje en vídeo a cualquier persona, a través de una página con vídeo privado.

Link: sayhellothere.com

 


Rodrigo Rato, el F.M.I. y la crisis (consulta el informe en castellano de su ineficacia) #economía #crisis #españa

El FMI hace una crítica demoledora de su actuación en la etapa de Rato

El Fondo puso a la banca de EE UU y a Islandia como ejemplos a seguirLas deficiencias internas y la autocensura impidieron prevenir la crisis. -No se prestó suficiente atención a las voces de alerta. –

La conclusión es demoledora: las deficiencias internas impidieron prevenir la crisis.

El Fondo Monetario Internacional vivió en una burbuja en la que reinaba el optimismo mientras se gestaba la mayor crisis financiera desde la Gran Depresión. Un informe interno hace una crítica despiadada a la actuación del organismo entre 2004 y 2007, un periodo en el que tuvo tres directores gerentes, pero que cubre toda la etapa en la que Rodrigo Rato estuvo al frente de la institución (del 7 de junio de 2004 al 1 de noviembre de 2007). La conclusión es demoledora: las deficiencias internas impidieron prevenir la crisis.

“El FMI no anticipó la crisis y, en consecuencia, no pudo advertir a sus miembros”, asegura el texto


“El FMI no anticipó la crisis, su ritmo ni su magnitud y, en consecuencia, no pudo advertir a sus miembros”, reconoce el informe de su auditor. El Fondo puso como ejemplo a seguir alguna de las prácticas más destructivas, desoyó las señales de alerta y tuvo una doble vara de medir. Mientras era muy duro con los países emergentes, se mostraba complaciente con los países ricos, en especial Estados Unidos, que acabó siendo el foco de la crisis.

Entre las causas que impidieron al FMI alertar sobre los riesgos, el informe cita múltiples deficiencias organizativas, batallas internas, falta de comunicación, sesgos analíticos, presiones políticas, autocensura, y falta de supervisión y control por parte de la dirección del Fondo. El informe, elaborado por la Oficina de Evaluación Independiente (IEO, por sus siglas en inglés) del fondo, reconoce que muchos de esos problemas no aparecieron con Rato, sino que se han ido arrastrando en el organismo durante más de una década. Rato, actual presidente de Caja Madrid, dejó el organismo año y medio antes de concluir su mandato por razones personales.

Los informes de evaluación del FMI no tratan de hacer un balance de los logros y los fracasos, sino básicamente de señalar lo que se hizo mal, lo cual introduce un sesgo negativo. Así ha sido con otros informes sobre la gestión de la crisis asiática o Argentina. Ningún otro organismo internacional ni las autoridades monetarias y supervisoras hacen ejercicios de autocrítica con una dureza comparable.

El informe se recrea en los errores de diagnóstico sobre el sistema financiero estadounidense

Fuentes próximas a Rodrigo Rato ven saludable ese ejercicio de autocrítica, pero indican, por otro lado, que el informe olvida que desde la crisis asiática las competencias de supervisión de la estabilidad financiera no correspondían al FMI, sino al G-7, y dentro de él al Foro de Estabilidad Financiera. Fue en otoño de 2006 cuando el FMI empezó a publicar informes de estabilidad financiera, un encargo que Rato hizo a Jaime Caruana. En esos informes del Fondo sí se alertó de algunos de los riesgos financieros, aunque no se acertó a ver sus repercusiones macroeconómicas.

Las mismas fuentes, además, señalan que el Fondo tiene una capacidad limitada para analizar la salud financiera de los países y que si las autoridades supervisoras de los mismos no le dan la información necesaria o, peor aún, le dan información errónea, el equipo del FMI no puede saber cómo están en realidad las instituciones financieras de esos países. En ese sentido, el propio informe de evaluación señala cómo el FMI intentó varias veces someter a un examen profundo al sistema financiero estadounidense y las autoridades nacionales se opusieron y lo impidieron.

Islandia como modelo

El informe que acaba de recibir el sucesor de Rato, Dominique Strauss-Kahn, pone ejemplos sangrantes al destacar, por ejemplo, que se pusiera a Islandia como modelo de un sistema financiero “robusto” y “resistente”. La historia de cómo la banca islandesa se derrumbó arrastrando al país a una grave crisis es de sobra conocida.

Pero hay errores más graves. El informe recuerda una y otra vez cómo el FMI llegó a recomendar a otros países avanzados que se siguieran las políticas y prácticas de innovación financiera de EE UU y Reino Unido, que acabaron con buena parte de sus sistema financiero en quiebra. El Fondo, en cambio, criticó a los bancos de Canadá (cuyo sector financiero quedó a salvo de la crisis) por no imitar esas prácticas y ser conservadores. Cuando la burbuja inmobiliaria en EE UU estaba a punto de tocar techo, el Fondo aún sostenía que la baja morosidad de las hipotecas residenciales, unida a la titulización del mercado hipotecario, sugerían que “el impacto de un frenazo del mercado de la vivienda sobre el sistema financiero sería probablemente limitado”.

El informe se recrea en los errores de diagnóstico acerca del sistema financiero estadounidense. “El sistema financiero de EE UU es resistente y está bien regulado” (2005). “Los principales bancos comerciales y de inversión tienen una sólida posición financiera y el riesgo sistémico parece bajo” (2007). “Los mercados han mostrado que pueden autocorregirse y que de hecho lo hacen (2007)”.

Riesgo de crisis inmobiliaria

El FMI se preocupaba por el déficit por cuenta corriente de EE UU, pero ponía a su sistema financiero como ejemplo a seguir, alababa las ventajas de la titulización -vender activos, generalmente préstamos, para que puedan ser negociados en el mercado- por su supuesta capacidad de diversificar riesgos y minimizaba el riesgo de una crisis inmobiliaria.

Con respecto al Reino Unido se repitieron los mismos errores. En su último análisis a fondo (fechado en 2006), el FMI aseguraba: “El sistema financiero del Reino Unido es uno de los más fuertes entre las economías avanzadas”. Y con la zona euro no acertó mucho más. En su informe del verano de 2007, justo cuando se avecinaba la crisis, su informe decía: “Las perspectivas son las mejores en años La economía está lista para un periodo de crecimiento sostenido”.

El sistema de supervisión del FMI, a partir de las revelaciones del informe, era muy superficial. Se partía de la base, explica, que los mercados gozaban por lo general de buena salud y que las grandes firmas financieras podrían capear cualquier temporal, lo que provocó que no hubiera un sentido de urgencia para hacer frente a la escalada del riesgo ni se preocuparan por su impacto. Tampoco se prestó la debida atención a los riesgos de contagio de una crisis con origen en las economías ricas.

En España sí acertó

Algunas de las voces de alarma vinieron del departamento financiero, donde Rato tenía a Jaime Caruana como hombre de confianza. También Raghuram Rajan, uno de los economistas más valorados por Rato, alertó sobre los riesgos de la innovación financiera. Esos riesgos tuvieron reflejo en los informes de estabilidad financiera, pero el informe presentado hoy concluye que quedaron eclipsados por otros informes optimistas y que el FMI nunca hizo un análisis profundo del problema ni le dio el seguimiento debido. El Fondo sí acertó al identificar la burbuja inmobiliaria en España, los problemas en algunos países pequeños y al prevenir sobre los desequilibrios globales que, en su opinión, podían provocar una fuerte caída del dólar y hundir a la economía global en una recesión. Pero no se trazó un vínculo con la acumulación del riesgo en el sistema financiero.

Además de resaltar los fallos de diagnóstico, el informe analiza la “compleja interacción de factores” que causaron esa pobre actuación del FMI. El informe cita el pensamiento grupal, la “captura intelectual”, la opinión dominante de que una crisis financiera era improbable en una gran economía avanzada, la falta de análisis adecuado, la débil gobernanza interna, la falta de incentivos para trabajar en común entre las diferentes áreas y exponer ideas críticas, las presiones políticas, la autocensura y un proceso de supervisión inadecuado como causas de los fallos.

Fuentes próximas a Rato creen que hay algo de cierto y algo de exageración en ese diagnóstico. La separación en departamentos es un problema que se arrastraba de tiempo atrás y Rato lo que hizo fue unificar las áreas de mercados y de finanzas en 2006. En cuanto a las supuestas presiones y problemas de autocensura, dichas fuentes recuerdan que nunca aparecieron en las encuestas internas, que Rato tuvo algunos enfrentamientos abiertos con varias autoridades nacionales y que promovió que se diese más notoriedad a los informes del Fondo sobre los grandes países. También consideran injusto que se eleve a categoría alguna declaración concreta de algún empleado sin mayor comprobación.

El informe agrupa esas causas del fracaso del FMI en cuatro bloques. En primer lugar, la debilidad analítica, no por falta de preparación del personal, sino por otros problemas. Así, se citan sesgos que tienen que ver con el pensamiento grupal, el consenso sobre la validez de la autorregulación y el mercado para evitar crisis financieras en países desarrollados. Además, reconoce lo que denomina “captura intelectual”, el hecho de que sus economistas eran de algún modo rehenes de la influencia de las autoridades de países avanzados. Además, sus enfoques analíticos y metodológicos fueron inadecuados.

Problemas de organización

En segundo lugar, el informe relata los problemas de organización, existentes desde la llegada de Rato al organismo. El FMI funcionaba en silos, en compartimentos estancos que evitaban que los departamentos y divisiones compartieran su información. El FMI también hace autocrítica de su cultura insular (que le impedía hacer caso de aportaciones externas) y del choque cultural entre sus macroeconomistas y sus expertos financieros.

Un tercer problema fueron las deficiencias de gobernanza interna. Los empleados entrevistados denuncian que lo que se esperaba de ellos es que confirmasen las ideas dominantes y que expresar opiniones críticas podía arruinar a uno su carrera. Expresar ideas conformistas no se castigaba aunque fueran equivocadas y los empleados tenían la impresión de que si expresaban opiniones críticas contra los grandes países serían desautorizados por la dirección. La alta rotación de personal y las batallas internas completaban el panorama.

El cuarto bloque de problemas era el de las presiones políticas, abiertas o implícitas, que acababan conduciendo a la autocensura. Muchos empleados creían que no podían ser críticos con los principales accionistas del Fondo (de los que el mayor es EE UU). “Los empleados percibían que en caso de desacuerdo, la dirección acabaría apoyando la posición de las autoridades de los países y no la de sus empleados”, dice el informe. Ese problema no se daba con los países pequeños, a los que era más fácil criticar y en los que el nivel de acierto fue mayor.

Crítica constructiva

Como indica Strauss-Kahn, el informe vuelve a poner de manifiesto que el FMI no estuvo a la altura de anticipar la crisis con la suficiente antelación ni de una manera efectiva. Y por eso espera que esta evaluación se tome como una aportación constructiva para mejorar la calidad de la supervisión.

Algunas de las reformas en curso responden a las inquietudes planteadas en la evaluación. En este sentido, se cita un nuevo ejercicio de alerta temprana y de vulnerabilidad para las economías avanzadas, una mayor integración del análisis y del mensaje del informe sobre perspectivas económicas y el de estabilidad, la elaboración de un informe regular sobre la estabilidad de países sistémicos así como de riesgo de contagio entre economías.

El FMI es franco respecto al pasado, y mirando al futuro admite que aún queda mucho por hacer. En este sentido, Strauss-Kahn cree importante que el organismo se capaz de aglutinar una mayor diversidad de ideas en sus análisis y trate de integrar las voces que difieren de la opinión general. En paralelo, se trata de conseguir que los analistas del Fondo “conecten puntos” a la hora de discernir el riesgo y las vulnerabilidades.

 


La crisis, l@s especuladores/as, los gobiernos…y l@s ciudadan@s pagan todo (interesante artículo) #crisis

Cuando se produjo la implosión del sistema financiero global allá por el otoño de 2008, fundamentalmente en Estados Unidos y Europa, porque Japón llevaba muchos años en una prolongada crisis, hubo un clamor general para que los responsables políticos intervinieran. Dejar caer a Lehman Brothers, primer banco de inversión del mundo, se consideró un error y el pánico se propagó por todos los países centrales. La recesión mundial fue la consecuencia de ese estallido.

Algunos consideramos que la política, ausente en la era de hegemonía del pensamiento de la “mano invisible del mercado”, de la desregulación, estaba de vuelta. Los irresponsables que con sus malas prácticas nos llevaron a esta catástrofe, se agazaparon y pidieron a gritos ser rescatados.

Parecía, en efecto, que aunque fuera a un coste inmenso, la política como representación de los intereses generales, empezaba a tomar las riendas del mercado para desarrollar un marco regulatorio y un sistema de control que evitara la galopada de los movimientos de capital puramente especulativos, de la proliferación de esos “derivados” sin registros contables ni conexión con la economía real o de los bonus escandalosos para accionistas y ciudadanos.

Lo primero fue el rescate. Centenares de miles de millones de dólares o euros, en Estados Unidos o en Europa, se destinaron al saneamiento de las entidades financieras en crisis. Y aún más, según los casos, a paliar los efectos en la economía real de los países occidentales. Sin excepciones, el impacto de este esfuerzo financiero, recayó sobre el déficit y sobre la deuda de los países afectados. Es decir, sobre los ciudadanos.

A continuación empezó una lucha distinta. La política parecía dispuesta a limitar los despropósitos que se habían producido en el funcionamiento anómico de los mercados. Se pretendía acabar con la enorme cantidad de ingeniería financiera sin base real; con la ausencia de contabilidad de operaciones llenas de humo que iban creando la burbuja que terminó por estallar. Incluso se estaba pensando en cómo limitar las operaciones a futuro que tensionan al alza los precios de las materias primas -incluidas las alimentarias-. En definitiva, lo que se estaba buscando es que la política gobernara a los mercados y no fuera gobernada por estos.

Las escenas vividas en Davos indican algo muy diferente. La política a la defensiva y los representantes del sistema financiero rescatado al ataque. Merkel y Sarkozy defienden el euro ante las dudas planteadas sobre su capacidad de supervivencia. “Es nuestra moneda y la vamos a mantener”. “No se engañen, saldremos de esta situación y no dejaremos caer a ningún país del euro”, etcétera.

Los analistas financieros, los felices rescatados por las arcas públicas, los que no advirtieron la que se nos venía encima con sus prácticas intolerables, están crecidos. Vuelven a pronosticar y a recomendar a los políticos qué es lo que deben hacer. Su lenguaje suena así: “No se ocupen de nosotros, ni de nuestros bonos, ni de cómo y con qué productos debemos operar, ocúpense de reducir sus deudas y controlen sus equilibrios presupuestarios”. “O sea, nos tienen que dejar a nuestro aire, que hagamos lo que queramos y ustedes deben ocuparse de sus asuntos. Si no nos dejan tranquilos no habrá créditos para la economía productiva”.

O sea, muchos de ellos estaban quebrados, como Lehman Brothers, fueron rescatados con dinero público, es decir con endeudamiento de los Estados, provocaron una catástrofe que continúa en la economía real. Y, ahora, vuelven a dictaminar sobre lo que deben hacer los políticos, poniéndolos a la defensiva. Es demasiado descaro para que la opinión pública no esté indignada, aunque hayan logrado que lo esté más con los responsables políticos.

En estos momentos estamos soportando de nuevo las operaciones a futuro sobre granos, es decir sobre la alimentación. Una mala cosecha en Rusia, más los incendios, produce una supresión de exportaciones. Lo que afecta a la oferta mundial no es significativo por sí mismo, pero los movimientos especulativos tensionan al alza los precios en todas partes. En el norte de África, por mirar cerca de nosotros, nos encontramos con una nueva “revuelta del pan”, aunque mezclada con el trasfondo de ansia de libertad de mucha gente.

Y nos sentimos inermes. Cualquier especulador puede comprar siete cosechas de arroz o de trigo, o de…, con un afianzamiento del 5% de su valor estimado. La presidencia francesa del G-20 intenta recuperar la idea de una tasa, bien sea mínima, a los movimientos de capital. Si el movimiento no es especulativo, la tasa será indolora. Si lo es, y se repite cada 24 o 48 horas, empezará a pesar en los especuladores. Es una buena idea que nos retrotrae a la nonata tasa Tobin.

Pero si, como temo, no sale adelante, se podría cortar de raíz este movimiento que provoca hambre y desesperación en el mundo, exigiendo un afianzamiento del 60%. Menos trámites de acuerdos imposibles -hasta ahora- y poner cara la especulación salvaje, aumentando en serio el riesgo para los actores.

Pero, en fin, es solo una parte de esta fronda que nos llevó a la crisis y que teníamos la esperanza de que la política, de vuelta, pudiera racionalizar. En los debates de Davos parece que esa esperanza se convertirá en melancolía y que de nuevo incubaremos la siguiente burbuja financiera. Entonces nadie tolerará que se vaya al rescate de los que la provocan, a costa de tanto sufrimiento.

Felipe González fue presidente del Gobierno español entre 1982 y 1996.

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Davos/politica/elpepiopi/20110204elpepiopi_5/Tes


La crisis ha sido una gran estafa de Juan Torres #crisis #bancos #ciudadanos

CONVERSACIONES EN EL FORO GOGOA, JUAN TORRES LÓPEZ, ECONOMISTA Y MIEMBRO DE ATTAC

Foto: Iban AguinagaJuan Torres es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla, consultor y asesor de gobiernos y organizaciones internacionales, interviene en foros y seminarios de divulgación económica y análisis. Es un escritor prolífico y ha publicado un buen número de libros (el último se titula ¿Por qué se cayó todo y no se ha hundido nada? La crisis de las hipotecas basura), medio millar de artículos y tiene un blog en internet, Ganas de escribir.

¿Cuál es la razón de esta crisis?

El gigantesco y antidemocrático poder de decisión de los banqueros es el origen auténtico de la crisis. Lo resumiré con cinco citas ajenas: “Los bancos tienen la culpa de todo”, “La banca ha tenido una conducta irresponsable”, “La crisis se ha producido porque se ha dejado que la banca cometa un fraude generalizado”, “Los directivos de los bancos que han recibido dinero del Estado y ahora pagan bonos son unos sinvergüenzas” y “La crisis se ha producido gracias a los chanchullos de la Administración de Bush”. Estas frases proceden de fuentes nada sospechosas de izquierdismo anticapitalista. Las han pronunciado, por este orden, Warren Buffet, que es uno de los dos hombres más ricos del mundo; la segunda aparece en un documento del G 20; la tercera es de Alan Greenspan, el que fue presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos; la cuarta es de Barack Obama y la quinta es una opinión de Paul Samuelson, premio Nobel de Economía, considerado como el más prestigioso economista de la segunda mitad del siglo XX.

¿Por qué califica usted esta crisis como una estafa?

Ha sido una gran estafa. Estafa de los bancos que inundaron el mundo de hipotecas sin garantías y de porquería financiera. Estafa de los organismos internacionales y la mayoría de los bancos centrales y gobiernos que han creado las condiciones para que los bancos se forren. Estafa de analistas y académicos que proclamaron las virtudes del libre mercado y de la desregulación de las fianzas. Estafa de los líderes políticos que primero dijeron no haberse enterado de nada; luego, ante la gravedad de lo que sucedía, afirmaron que iban a cambiar las cosas, más tarde inventaron excusas como la gripe A o la amenaza terrorista para que los ciudadanos miraran a otra parte y no salieran a la calle y, finalmente, actuaron con el principio de que para salvar la economía había que salvar primero a los bancos que la llevaron al desastre. Estafa de los poderosos del planeta que provocaron este problema gigantesco sin asumir ni pagar sus responsabilidades y que, como siempre, han hecho que las personas débiles y pobres sean quienes sufran y paguen sus criminales destrozos.

¿Los bancos ha chantajeado a los gobiernos?

Muchos gobiernos, como el español, tenían superávit presupuestario antes de 2007 y 2008, pero en cuanto tuvieron que aumentar el gasto público para hacer frente a los efectos de la crisis, comenzaron a incurrir en déficit y a tener que emitir deuda. Los bancos públicos desaparecieron hace años en aplicación de políticas neoliberales de privatización. A los gobiernos no les quedó más remedio que emitir deuda. El Banco Central Europeo inyectó dinero a los bancos para salvar sus agujeros sin fondo, al 1% de interés. Pero luego los bancos han exigido a los gobiernos rendimientos del 4 y el 5% para la compra de deuda. Se ha aprovechado de la situación para lograr rentabilizar al máximo sus capitales.

¿No se puede acusar y penalizar a los responsables de la crisis?

Tribunales hay, pero la justicia está al servicio de los poderosos y, a veces, garantiza su impunidad. Hace unos pocos años el Banco de Santander inventó un producto financiero para aliviar la presión fiscal de sus clientes más ricos. Pero Emilio Botín no rindió cuentas ante los jueces aunque su banco entregó a Hacienda información falsa sobre casi diez mil operaciones bancarias por valor de 145.000 millones de pesetas, presentando titulares o testaferros de ese producto financiero tales como personas fallecidas -algunas durante la guerra civil-, ancianos desvalidos, parados o emigrantes, que nada sabían de tales operaciones. Era un delito por fraude y falsificación de identidad. Hubo una acusación particular que pidió para Botín alrededor de 170 años de cárcel. Pero, en un momento del proceso, el fiscal y el abogado del Estado decidieron retirarse, manifestando que el Estado no se había sentido dañado. Y el tribunal decidió que no había motivo para juzgar. Al tiempo apareció en el diario El País una noticia indicando que la entonces secretaria de justicia y después vicepresidenta del gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, había dado orden al fiscal para que retirara el contencioso. Y entonces ni hubo jueces, ni periodistas, ni ciudadanos que actuaran.

¿Qué alternativas se han propuesto desde la economía crítica?

La crisis es del sistema y las soluciones han de situarse fuera del sistema actual. Enumeraré algunas. Poner el sistema financiero al servicio de la economía productiva de bienes y servicios. Evitar que se especule con un bien necesario como es la vivienda. Facilitar créditos a bajo interés a las empresas y ciudadanos. Imponer topes al beneficio y restablecer el valor social de los impuestos. Subir los salarios reales, manteniendo la capacidad de compra y la productividad. Crear un auténtico sistema fiscal internacional y mecanismos mundiales de redistribución de la renta. Acabar con el régimen de plena libertad de movimientos del capital que arruina economías de países enteros, produce crisis locales y globales, no ayuda a la producción de bienes y servicios y sólo produce beneficios a los propietarios del capital. Establecer un sistema basado en la plena cobertura de las reservas bancarias y evitar que con el sistema de reservas fraccionarias la banca tenga el privilegio monopolista que alimenta la deuda, engorda la actividad especulativa y atribuye a los banqueros tan ingentes beneficios y un poder que chantajea al Estado. A la crisis no le pueden hacer frente sólo los gobiernos de los países ricos, sino que es necesario crear un gobierno mundial plenamente democrático, alejado de los lobbies y grupos de poder actuales. Y es cuestionable el papel del dólar como moneda dominante en la economía mundial.

¿Qué papel pueden jugar la banca pública y las cajas de ahorro?

La crisis ha puesto de relieve el coste grandísimo de haber renunciado a la banca pública. Hay que reivindicarla. Pero lo público no es en sí mismo lo adecuado, si su lógica no es diferente a la de la banca privada. Las cajas de ahorro no han hecho sino clonar la experiencia de la banca privada. Las concentraciones de cajas y la participación en ellas de capital privado parecen la antesala de su total privatización, que es la pretensión de la gran banca. A esa gran banca globalizada, alejada del territorio y sin corazón, le tiene sin cuidado la existencia de una economía local, de empresas apegadas al terreno, de modestas iniciativas de emprendedores, o la importancia de atender a las pequeñas economías domésticas. La banca ética (Fiare, Triodos), incipiente aún, es una buena alternativa.

http://www.alandar.org/spip/?La-crisis-ha-sido-una-gran-estafa